Pasión que conecta y valor que resiste para seguir al volante tras la adversidad
En todo trabajo hay aspectos que apasionan y otros difíciles de enfrentar. En el caso de los camioneros, la realidad no es diferente. Javier Mesías, quien lleva 20 años al volante, nos comparte su experiencia sobre lo mejor y lo más duro de su profesión. “Para mí, lo más hermoso de ser camionero es poder conocer los paisajes que tiene el Ecuador: Costa, Sierra y Amazonía. Cada viaje es una nueva oportunidad para admirar la belleza de nuestro país”.
Sin embargo, también revela el lado más difícil de su labor: “Lo duro, lo que vivimos día a día, no solo yo, sino todos mis colegas es la inseguridad. Nuestra profesión se está viniendo abajo por causa de la delincuencia. A mí me secuestraron, me golpearon y me dejaron por muerto. Es una realidad muy dura que me tocó vivir. Además, quedé afectado tanto física como emocionalmente después de esa durísima vivencia en la carretera”.
A pesar de todo, Javier continúa trabajando con la misma pasión, responsabilidad y compromiso, consciente de que su labor es fundamental para el abastecimiento del país. Aprovecha para solicitar que haya mayor seguridad en las vías.



