Desafíos en los caminos secundarios de las zonas rurales
Jonathan Huilca, oficial de una unidad de transporte de pasajeros de la Cooperativa Babahoyo, recorre diariamente la ruta entre Bucay y Babahoyo. En este trayecto de caminos secundarios se atraviesan varios sectores rurales como Matilde Esther, San Lorenzo, Trapecio, La Margoth, Placer, Mata de Cacao y Pueblo Nuevo.
Según explica, son pocos los kilómetros asfaltados; la mayor parte presenta un notable deterioro, lo cual representa uno de los principales desafíos para los transportistas. “Los huecos de gran magnitud dañan los neumáticos y afectan la comodidad de los pasajeros, ya que debemos realizar constantes maniobras para evitar caer en ellos”, señala Huilca.
A esta situación se suma la gravedad de la inseguridad en la carretera. Según el conductor Luis Lara, en varias ocasiones es difícil identificar a posibles delincuentes, pues no se puede juzgar a los pasajeros por su vestimenta o apariencia física. Muchos asaltos se producen en puntos estratégicos de la ruta, donde maleantes aprovechan para sorprender a los usuarios y al personal de las unidades, expresó.



