En las vías de segundo orden, la realidad del transporte es dura, especialmente en temporada invernal. Deslizamientos de tierra, carreteras en mal estado y puentes deteriorados se convierten en obstáculos constantes para quienes dependen de estos caminos.
La compañía de transporte Pungalá vive esta situación. Durante el invierno, movilizarse se vuelve un verdadero desafío, ya que en su recorrido enfrentan tramos críticos e incluso puentes en malas condiciones.
Ángel Yasaca, conductor de esta Cooperativa, relata, “Nosotros mismos tenemos que gestionar cualquier situación para poder circular en las vías, porque en esta época de invierno hay unidades que se quedan varadas en las comunas que recorremos”.
Los derrumbes se producen principalmente por las lluvias intensas que saturan y debilitan el suelo. A esto se suman factores como carreteras sin mantenimiento, falta de drenaje, deforestación lo que provoca que la tierra pierda estabilidad y termine deslizándose.



