Reserve dinero para imprevistos y evite la parálisis operativa
Para los transportistas, su unidad es el principal sustento económico de sus familias, el pilar fundamental para mantenerse en el negocio y el medio para cumplir sus responsabilidades diarias.
Su inversión es más que una simple herramienta de trabajo. Por esta razón, es indispensable e ineludible que usted reserve dinero mensualmente para el mantenimiento o reparación de sus vehículos.
Gastos esenciales como la compra de llantas, cambios de aceite, baterías, suspensión, frenos y repuestos de alta rotación, son rubros fundamentales en la operación diaria de quienes recorren largas distancias. Tenga la seguridad que al descuidar el mantenimiento preventivo el vehículo continuarán su deterioro implacable y por lo tanto, se generarán daños mayores y, consecuentemente, más gastos que lo pondrán a “correr” para conseguir el dinero, aunque sea acudiendo al chulquero.
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“Mantenimiento y reparaciones son los gastos más fuertes, después del combustible. Siempre se debe reservar una cierta cantidad de dinero para cualquier emergencia del vehículo; todo depende del estado mecánico de la unidad”, manifestó Dennys Cayambe, conductor profesional.
El transportista explicó que, en el caso de un bus, la inversión en cambios de aceite es de USD 130 mensuales, además de otros mantenimientos preventivos que representan cerca de 200 dólares al mes.
“Siempre hay que guardar dinero por si ocurra cualquier daño del vehículo, porque de esto depende nuestro trabajo. Si el carro se paraliza, nosotros dejamos de producir para nuestras familias”, añadió, señalando que deben enfrentar gastos inesperados debido al constante desgaste de las unidades.



