¿Diésel caro? cámbiese a conducción económica, profesional y técnica
La dura realidad es que sus ingresos disminuyen pues el diésel casi a triplicado su valor. Ahora no es tiempo de desperdiciarlo y se debe poner en práctica estricta todo método que permita economizar diésel.
Con colaboración del Ing. Raúl Paillacho, jefe técnico de Teojama Comercial, entregamos estas reflexiones: Se trata de “cambiar el chip antiguo” por uno moderno que exija una conducción profesional, controlada, organizada, con personal profesional y operación técnica, sin improvisaciones.
Como es de conocimiento público, se han producido notorias alzas del precio del petróleo a nivel mundial debido al conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán y que involucra a todo el mundo debido a que, por el estrecho de Ormuz bajo control de Irán, deben pasar muchos de los buques petroleros para abastecer al mundo. Esta realidad pesa y afecta a los costos de operación del negocio del transporte terrestre de nuestro país, debido a que el valor de los combustibles se ajusta a los precios internacionales.
La conducción económica
Es momento de concientizar y exigir a los conductores que practiquen la conducción económica. Lamentablemente, pocos choferes tienen estos buenos y pequeños hábitos para ahorrar combustible. Está comprobado que al final de un periodo contable que haya incluido la conducción económica, se ha logrado bajar y optimizar el rubro combustibles en hasta un 20%.

Trampas y adaptaciones fatales
En la mala práctica de conducción debemos anotar ciertas trampas o adaptaciones para “potenciar el motor”, como la colocación de dispositivos no autorizados por el fabricante en el sistema electrónico y de inyección del motor. El propósito es ganar potencia para realizar los peligrosos correteos que los justifican argumentando que requieren mayor potencia y velocidad para ganar al otro y hacer más dinero. Por información de los mismos clientes se sabe que estas trampas cuestan aprox. USD 600.
Alteraciones a los sistemas de combustible – Mentiras electrónicas
Colocan ciertas resistencias o chips en los sistemas electrónicos, puntualmente en el sistema de admisión (aire) del motor. Los dispositivos no autorizados alteran la lectura de la cantidad de aire que ingresa al motor. Los sensores y actuadores envían información falsa a la computadora del motor (ECU) para que procese y calcule inyectar más combustible de lo establecido por el fabricante. Obviamente, se consigue ganar más potencia; pero, el motor aumenta la opacidad (humo negro), contamina el ambiente y se aumenta un 20% el consumo de combustible. Esta “mentira electrónica” también disminuye la vida útil del motor y otros componentes se dañan prematuramente.
Más componentes afectados directamente
• El múltiple de escape y el turbo cargador. Cuando se altera la cantidad de combustible que ingresa a la cámara de combustión, automáticamente la temperatura se eleva más allá de la que normalmente trabaja ese motor. Como consecuencia el múldtiple y el turbocargador se afectan y se producen fisuras en la carcaza de escape, (caracol o churo). Cabe indicar que el turbo con estas alteraciones disminuye su vida útil de 6 a 8 meses.
Anécdotas referentes a estas alteraciones
A los propietarios que llegan a nuestros talleres con daños y reparaciones muy costosas, se les explica las consecuencias de haber realizado tales alteraciones fatales. Algunos, en ese momento, recién se dan por enterados que su vehículo ha sufrido adaptaciones e indican no conocer que el conductor haya pedido en algún taller hacerlas.
*Mas información: Ing. Raúl Paillacho, técnico calificado de Teojama Comercial – 096 779 0696



