Filas, parches, silencio y dudas: el verdadero estado de la ANT
Desde enero hasta agosto de 2026, la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) no ha logrado generar ni una sola certeza. Repasemos, en rápida sucesión, los episodios que motivan nuestras dudas:
1. El 30 de enero, la ANT estalló en una crisis institucional de proporciones mayúsculas: allanamientos en Pichincha, Tungurahua y Santo Domingo, captura del director ejecutivo Pedro Javier Abril Alegría y otros nueve funcionarios, e imputación por delincuencia organizada en el Caso Jaque. La red, según la Fiscalía, cobraba entre USD 150 y 250 para otorgar licencias, matrículas y permisos sin respetar turnos ni revisiones legales.
2. Durante ese mes de cierre, el servicio quedó prácticamente paralizado en todo el país, mientras la Fiscalía tomaba el control de las oficinas matrices y subsidiarias de la Sierra y la Costa.
3. Luego vinieron las promesas: depuración total del personal corrupto en todos los niveles, blindaje tecnológico del obsoleto y vulnerado sistema AXIS 4.0, eliminación de los sistemas paralelos de turnos y nuevos accesos controlados.
4. La gran noticia anunciada fue que, durante 2026, se estrenaría un sistema informático completamente nuevo que dejaría atrás a AXIS.
5. Pero, la realidad fue otra. El 9 de marzo, la ANT reactivó el mismo AXIS 4.0 — con filtros supuestamente reforzados, usuarios auditados y bloqueos a accesos irregulares—, pero sin desterrar el viejo esquema.
6. Las autoridades matizaron luego que la nueva plataforma, calificada como “inviolable”, será una modernización a mediano y largo plazo. Mientras tanto, la operación sigue corriendo sobre la base corregida —mas no renovada— de AXIS 4.0.
7. En julio/agosto, en lugar de estrenar el software prometido, se aplicó un “genial” plan piloto de agendamiento por dígito de cédula, vigente hasta septiembre. Así, en plena era digital, los ciudadanos deben hacer larguísimas filas físicas para conseguir un turno.
8. Para rematar, y ante el colapso de trámites, la ANT extendió la vigencia de las licencias caducadas hasta el 31 de agosto, un parche que solo confirma la incapacidad de gestión.
¿Realmente cambiarán o todo quedará en una ilusión más?
Esta pregunta, nada ingenua, la elevamos al Ing. Roberto Luque, ministro del ex MTOP, ex MIT (por diez meses) y hoy al frente del Ministerio de Infraestructura y Tecnología. Sabemos que el Transporte ya no figura en el nombre de su cartera, pero nos imaginamos que si es de su responsabilidad esta actividad productiva, inmensa y eminentemente técnica que no admite distracciones políticas.



