¡Manos al volante y boca al hornado! El premio para el papá transportista
De paso por el parque central de Valencia no se puede resistir la tentación gastronómica del mercado de hornado de cerdo “La Merced”, donde turistas transportistas y grupos familiares, esperan el turno para degustarlos.
Carmencita es de las primeras vendedoras del sitio, una matrona respetada por la exquisita sazón de este plato estrella que lo ofrece a los padres transportistas que llegan de diferentes lugares del país, por décadas.
El hornado se sirve con mote, llapingacho, huevo frito y salsa de vegetales. El crujiente cuero reventado es el preferido y la salsa de ají le da un toque picante que enciende el sabor. Papá lo acompaña con jugo o gaseosa helada. ¿Los precios? Una locura: entre 2 y 3 dólares la porción.
Juan Macías, transportista agrícola de El Empalme, confiesa que tres veces a la semana pasa por Valencia solo para degustar este manjar, el cual también comparte con su familia en feriados y días libres.



