Incertidumbre binacional: el transporte de carga en su hora más crítica
La relación comercial colombo-ecuatoriana atraviesa un desplome histórico, según la Cámara Colombo Ecuatoriana, las nuevas medidas arancelarias han provocado una caída del 66,8% en importaciones desde Colombia a febrero de 2026, superando los niveles críticos de la pandemia.
Para el transportista, el panorama es desolador: en el eje Ipiales Tulcán, donde se movilizaban 5,5 millones de dólares diarios, el 92,9% de los conductores reporta una caída de actividad superior al 60%.
Lo que antes eran 25.000 viajes internacionales de carga al año, hoy es un flujo residual que amenaza la sostenibilidad del sector. Se pierden 6 dólares en importación formal por cada dólar recaudado en aranceles en Ecuador.
El desabastecimiento en salud y energía, sumado al encarecimiento de insumos industriales, el freno al comercio formal incentiva el contrabando, deteriorando las rutas y la seguridad.
A la fecha de esta nota (6 de abril de 2026:
• El puente está abierto: Se logró una tregua para levantar el bloqueo físico hace una semana, pero los aranceles siguen vigentes.
• Economía en pausa: Aunque los camiones pueden pasar, el volumen de carga es “residual”. Las empresas prefieren no importar hasta que las mesas de diálogo en Lima o Quito den resultados.
• Impacto social: Hay más de 200,000 empleos en riesgo (estibadores, choferes, agentes de aduana).



