Deficiente infraestructura vial provoca siniestros
José Jaramillo, expresidente de la Cámara de la Construcción de Cuenca y exsubsecretario del MIT, señala que existe en la red vial estatal del Azuay, condiciones estructurales que predisponen la siniestralidad.
En mayor o menor medida, encontramos fallas geológicas, hundimientos, tramos estrechos, taludes inestables, pedazos de calzada en el aire, derrumbes y deslaves. A esto se suma la deficiente y hasta nula señalización. Debe también considerarse factores climáticos como neblina y lluvia que generan riesgos.
La vía Cuenca-Molleturo-El Empalme es quizá la vía con más accidentes y siniestros de tránsito. Sin restar responsabilidad a los conductores, hay que precisar las difíciles condiciones topográficas de esta arteria con pendientes extremadamente altas.
Según Jaramillo, en la vía Cuenca-Molleturo-El Empalme, los automotores descienden de 4.000 a 100 msnm.
Vamos de la Sierra a la Costa en apenas 70 km de distancia, lo cual hace peligroso el descenso.
La conexión Sierra-Costa y Sierra-Amazonía, geográfica y topográficamente genera mucha tensión, pues posee vías con radios de curvatura extremadamente cerradas y estrechas.
Para prevenir siniestros muchos de ellos fatales, el experto sugiere la construcción de barreras de frenado, un correcto mantenimiento de los escurrimientos del agua, limpieza de material en las cunetas, pintura, señalización y colocación de tachas reflectivas, sobre todo, en zonas de neblina y hundimientos: también que se proceda con la colocación de avisos pintados a 200 metros de puntos críticos, entre otras.
Hay normas internacionales que establecen condiciones mínimas geométricas, de señalización y estructurales para las vías y que constan en el libro amarillo del MIT.



