Varma representa generaciones de trabajo, de manos que han dado forma al acero y de una empresa que ha crecido junto al transporte ecuatoriano. Hoy celebra el legado de quienes la construyeron y el compromiso de quienes continúan proyectándola al futuro.
En 1964, don Luis Vargas Mayorga da inicio a Carrocerías Varma en un pequeño galpón arrendado, ubicado por el actual mercado Pachano, marcando el comienzo de una historia construida con esfuerzo, visión y constancia.
Desde el inicio Varma entendió que cada unidad no es solo una carrocería, sino una herramienta de trabajo, progreso y sustento para cientos de familias. Ese compromiso ha sido el motor que ha guiado a la empresa por más de seis décadas.
En 1970 inauguró su propia planta en Huachi Chico, consolidando su crecimiento y sentando las bases de lo que hoy es su trayectoria. Con el paso de los años, Varma se ha mantido fiel a su esencia, apostando por diseños sobrios, funcionales y pensados para la realidad del transporte nacional.
En 1996, la homologación con Scania Latin America marcó un hito, incorporando estándares internacionales que fortalecieron la calidad y seguridad de sus unidades.
En 2003 trasladó su planta a Izamba, donde continúa su operación combinando experiencia, tecnología y el trabajo comprometido de un equipo humano parte fundamental de esta historia.



