Metáfora es comparar organismos vivos con máquinas

28 de abril 2017 2:38 por:

FOTO CHASIS: Es una metáfora comparar la estructura de un vehículo con el esqueleto humano.

Por Ing. Jorge Mantilla
QUITO

Cuando hay que explicar algo completamente desconocido para la audiencia se utilizan comparaciones con cosas conocidas que pueden ayudar al entendimiento. A estas comparaciones se las conoce como metáforas y son una metodología amplia y mundialmente utilizada.

Por cierto, las metáforas son muy prácticas y útiles, pero no están libres de graves problemas que pueden llegar a ser fatales. Para explicar mejor daré un ejemplo: Cuando se quiere explicar que es eso de las “estribaciones” de una montaña a alguien que jamás ha visto una, se dice: “las faldas de la montaña” y, por lo general, se consigue que entienda lo que estamos tratando de aclarar. Pero, si pregunta ¿cuál es la tela que se utiliza para hacer esas faldas?, nos demostraría que la explicación falló.

Exactamente lo mismo puede suceder cuando se trata de explicar el funcionamiento de un motor o un vehículo comparándolo con un organismo humano. La metáfora puede funcionar y facilitar mucho la tarea, pero no está carente de riesgos. Por ejemplo, resulta fácil comparar al sistema óseo con el chasis de un vehículo. Es un buen metodo y si no se exagera en las posibles similitudes, cumple con su función.

Pero, si se abusa de la metáfora se puede decir que el chasis se “fracturó”. ¡Grave error!, puesto que una pieza metálica no se fractura, simplemente se rompe y punto. La fractura implica que si se unen las partes óseas rotas y se las inmoviliza mediante yeso o cualquier método afín, la Naturaleza hace su magia y en un plazo relativamente corto, las partes rotas se vuelven a unir de nuevo.

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La soldadura debe ser realizada con conocimiento preciso.

 ¿Soldar o no el chasis?

Se puede argumentar que a un chasis roto se lo puede soldar y es lo mismo. Sin embargo, soldar implica calentar las partes por encima de su punto de fusión y cuando son de diferente material se requiere de una tercera parte de otro material cuya temperatura de fusión sea inferior al de las partes a soldar; entonces, en estado semisólido se las une permitiendo que se solidifiquen.

Como resultado de este procedimiento, el principal problema es que se pierde todo el tratamiento térmico original de la pieza. El error se hace más peligroso porque la parte soldada, desde el punto de vista de la forma, puede ser idéntica al original, pero solo es apariencia pues queda una debilidad en el chasis.

A manera de comentario se puede indicar que el chasis, al igual que el sistema óseo en los seres humanos, es el componente que sostiene todo lo demás y, de esta manera, es el que asume todos los esfuerzos y golpes del conjunto. Por lo tanto, su dimensionamiento es un asunto crítico, máxime si se reconoce que ese acero es costoso y en consideración a aquello, el diseñador tiene que utilizar únicamente lo necesario y ni un solo gramo más.

En el proceso de soldadura, se eliminan los efectos del tratamiento térmico y el chasis ya no podrá soportar los esfuerzos para los que fue originalmente diseñado y su falla será inminente. En el Ecuador es muy difícil reproducir el tratamiento térmico de un componente tan grande como el chasis de un vehículo pesado, y por lo tanto, el daño es definitivo en una pieza intervenida fuera de la fábrica.

Es importante insistir que el acondicionamiento térmico requiere de instalaciones especiales difíciles de encontrar en el país, ya que aquí piezas como el chasis se importan completas, maquinadas, tratadas y ensambladas. Sin olvidar que las instalaciones de tratamiento térmico son extremadamente costosas. Solo se las encuentra en países con un mayor nivel de desarrollo industrial como es el caso de Brasil, para mencionar un ejemplo.

¿Perforar o no el chasis?

Al respecto, se puede aprovechar la ocasión para charlar sobre otro punto sumanente importante que trata de la posibilidad de perforar un chasis, en especial su marco principal. La teoría dice que las fuerzas fluyen al interior del material portante como el agua en un rio, (otra metáfora). Así que, si se reduce el cauce pero se mantiene el flujo, la presión del agua sobre el cauce crecerá proporcionalmente. Eso quiere decir que, si se reduce la superficie de la plataforma portante (el marco del chasis) realizando una perforación, el flujo de las fuerzas que pasan por esa porción del chasis se incrementará proporcionalmente. Para completar la explicación hay que anotar que en términos técnicos, al flujo de fuerzas se le denomina como “líneas de stress”. Cuando se perfora un agujero en el marco portante de un chasis, se concentran todas las líneas de stress en un solo punto que, por lo tanto, queda sujeto a colapso inminente porque hay debilidad.