17 de marzo 2025 12:10 por: Luis Ruiz
BV 169 marzo 2025 • Guayaquil
Una crisis que repercute en los urbanos, afecta también a los ciudadanos. El recorrido que Absalón Mora disfrutaba manejando su bus de la Línea Gran Colombia, ahora es aburrido y largo. No hay pasajeros, por ende no hay circulante. El carro sigue su desgaste mecánico y la situación crítica lo tiene con un sombrío esperar en un panorama nada alentador.
La crisis del transporte público en Guayaquil afecta la economía de la ciudad. Esto se debe a que un servicio deficiente y peligroso afecta la salud, el tiempo y la economía de los ciudadanos, lo afirma Ricardo Onofre, caudillo de los buseros de Guayaquil.
La crisis se manifiesta por: rutas deficientes, falta de unidades, transporte urbano colapsado, dificultades para llegar a tiempo, estudiantes que deben buscar alternativas para asistir a clases.
A la par, Onofre reniega que la Fetug lleve meses encasillada en la misma traba de no poder subir el valor del pasaje del bus urbano y por eso el servicio no mejora. Pero, la ciudad no se inmoviliza por pugnas dirigenciales y su gente tampoco. Hay quienes deben marcar el tarjetero y así truene o relampaguee, deben acudir a sus trabajos. En vista de que pueden usar los buses de la ciudad porque están paralizados o siguen en conflictos, deben contratar taxis incurriendo en un gasto mayor que afecta su economía.
El 70% de los porteños utilizaba transporte público hasta el pasado 2024; el porcentaje aminora por un sistema deficiente.