Su repuesto usado puede venir de un deshuesadero de vehículos
El robo de vehículos en cualquier vía sea de Costa, Sierra o Amazonía, continúa siendo uno de los delitos que mayor preocupación genera entre propietarios de automotores y específicamente a los transportistas ecuatorianos.
Una de las modalidades utilizadas por las organizaciones delictivas consiste en desarmar los vehículos sustraídos para proceder a vender sus piezas en el mercado informal, dificultando así su recuperación por parte de las autoridades y perjudicando considerablemente al transportista que pierde todo su capital, tal punto que puede quebrar y salir del negocio.
En Guayaquil existen sectores conocidos por la comercialización de repuestos usados. Se sabe de la calle Ayacucho y el denominado “Mall del Piso”, donde existen muchos negocios legales que venden mercadería de dudosa procedencia. Se conoce que se realizan controles periódicos para detectar posibles irregularidades y verificar la procedencia de las autopartes que se ofrecen al público.
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Los delincuentes desmontan el vehículo robado en pocas horas para comercializar motores, cajas de cambio, computadoras, puertas y otros componentes de manera independiente. Esta práctica incrementa las ganancias de las organizaciones criminales y reduce las posibilidades de recuperar el automotor robado.
La Policía Nacional y la Fiscalía desarrollan operativos en distintos puntos del país para combatir este delito y desarticular redes dedicadas al robo y comercialización ilegal de autopartes. Además, recomiendan comprar repuestos únicamente en establecimientos autorizados y solicitar siempre la documentación que acredite su origen legal.



