05 de enero 2026 11:32 por: Francisco Celi
BV 174 Dic.- Enero 2026 • Huaquillas
Los tres conductores entrevistados no tienen una respuesta unánime al evaluar la economía de su trabajo en el 2025; aunque coinciden en que la subida de los combustibles resulta un duro golpe.
José Jácome, cambia una llanta vieja de su tráiler por una usada en una vulcanizadora artesanal porque no tiene dinero para una nueva. Dice que el año ha sido malo; le debe a cada santo una vela. Comenta que no solo es él, hay muchos dueños de vehículos que compran llantas nuevas, pero una por una, el resto las adquieren reencauchadas o usadas para ahorrar, gastar menos hasta que el trabajo mejore. Su idea es cumplir la normativa, porque una sanción resulta más cara que una llanta. El chofer carchense dice que existe mucha competencia, demasiados transportistas para tan poca carga y así no alcanza la torta, de eso culpa al Estado porque permite la corrupción en el sistema de transporte.
Diego Coral, chofer de la empresa San Cristobal cuenta que los buses viajan semivacíos y describe datos que llaman la atención. En su último viaje entre Guayaquil y Tulcán llevó 15 pasajeros para un gasto en combustible de USD 450, más peajes. Trabajamos a pérdida, señala. Será de gran ayuda si el próximo año suben los pasajes porque el mercado del transporte con combustibles altos no puede subsistir, no hay otra salida, comenta.
Jonathan Saldarriaga de Trans Esmeraldas apunta que el problema estructural del mercado del transporte en eL país, es que hay demasiadas frecuencias, a la misma hora en las diferentes rutas, generando una competencia feroz por los escasos pasajeros.