La maleta de viaje: lo que cabe en un bolso y lo que pesa en el alma de un conductor
Los viajes de más de 18 horas obligan a los conductores a empacar una maleta con todas sus pertenencias de uso personal para afrontar las largas jornadas fuera de casa.
Guido Haro es uno de ellos. Actualmente conduce un camión de carga pesada. Una de sus rutas más extensas lo lleva desde Guayaquil hasta Lago Agrio, un recorrido que lo mantiene lejos de su hogar por días.
Para estos viajes, Haro prepara una maleta con ropa de cambio, una camisa, un pantalón, el uniforme de la empresa donde trabaja, una sábana y unas sandalias para descansar. Además, lleva un bolso más pequeño con artículos de higiene personal, entre ellos, cepillo, pasta dental, champú, desodorante, talco, crema y otros productos indispensables para su rutina. En el camión también transporta una pequeña hielera con alimentos y bebidas para el trayecto.
Durante su recorrido atraviesa la vía Balbanera–Pallatanga–Cumandá. En el sector San Pablo realiza una parada obligatoria para tomar una ducha. A un costado de la carretera existen duchas al aire libre, un sitio frecuentado por los conductores de transporte pesado que aprovechan este espacio para refrescarse y recuperar energías antes de continuar su viaje.
“Hay que mantenerse despierto. Yo tengo que manejar cerca de 20 horas y hoy decidí hacer esta parada obligatoria, porque conducir durante tanto tiempo cansa el cuerpo. Un buen baño ayuda a aliviar el cansancio y nos permite continuar el viaje con mayor seguridad”, manifestó Guido Haro.



