18 de noviembre 2025 8:59 por: Redacción Buen Viaje
BV 173 oct-noviembre 2025 • Quito
Quito lleva varios años con el sueño de implementar los sistemas SIR, SAE y SIU para mejorar la accesibilidad de los usuarios al transporte público, auditar a los operadores en el correcto cobro de las tarifas y mejorar la operación integral de la red de transporte en cumplimiento de horarios e itinerarios, de acuerdo con la real demanda de cada línea.
SIR Sistema Integrado de Recaudo
Controla el recaudo de las tarifas en cada bus y tiene la tecnología para integrar las líneas de transporte con el pago de tarifas integradas y tarifas convencionales y remite la contabilidad de cada bus, cada línea y cada empresa, tanto a la Municipalidad como a cada empresa operadora.
SAE Sistema de Ayuda a la Explotación
Ayuda a los operadores en la planificación de la oferta y administración de flotas, cumplimiento de horarios, frecuencias, intervalos y contingencias. Es sistema base para la auditoría de los servicios prestados a la Municipalidad y el equilibrio de la oferta efectiva ante la demanda de usuarios en cada línea.
SIU Sistema de Información al Usuario
Recoge información de las tarifas autorizadas en el SIR, tanto integradas como convencionales e información de los servicios ofertados y efectivos ejecutados por los operadores de acuerdo con el SAE y los coloca en una plataforma donde cada usuario puede acceder a la información desde su celular o computador y conocer a qué hora pasa su bus, cuál es el itinerario o recorrido y las tarifas para cada recorrido y la integración entre el Metro, Trole, buses urbanos ymetropolitanos, todo en tiempo real.
El sueño quiteño inició en 1996
Esta historia de implementar los sistemas SIR – SAE y SIU se inició con la inauguración del Trolebús y el primer sistema SIR con tarjetas inductivas de hasta 20 viajes y máquinas monederas. Pero, la falta de previsión presupuestaria y la dolarización truncaron su ejecución. En 2008, nuevamente, el Trolebús y el Corredor Central Norte (CCN) retomaron el ideal, pero implementaron sistemas diferentes: el Trolebús con un sistema coreano con tarjetas sin contacto y toquen, y el CCN con sistema brasilero de tarjetas sin contacto. Al no existir integración entre ellos los usuarios debían tener una tarjeta para el Trole y otra para los articulados del CCN. Entonces, los dos sistemas tuvieron corta vida y los respectivos contratos fueron terminados.
El Metro y un nuevo SIR
En 2022 el inminente inicio de la operación del Metro de Quito renueva la necesidad de implementar los sistemas SIR, SAE y SIU y en 2024 se inaugura el nuevo SIR con tecnología de España y Singapur, con la visión de que, al ser un sistema tecnológicamente moderno sea adoptado por todos los operadores, tanto públicos como privados.
Obligados a contratar una plataforma
En 2024 la Empresa de Pasajeros administradora de trolebuses y los corredores de articulados, decide comprar otra tecnología de España y Chile diferente a la del Metro, y con ello se ve obligada a contratar una plataforma que integre las dos tecnologías municipales y que, a su vez, permita integrar cualquier otra tecnología que compren los operadores urbanos y metropolitanos. Este proceso determina el requerimiento de interoperabilidad.
Debates sin solución
El 2024 y 2025 ha sido un período de debate tecnológico que hasta hoy no muestra solución clara y ha generado incertidumbre entre los operadores privados que ven con asombro e incomprensión que la propia Municipalidad no pudo ponerse de acuerdo entre Metro y Trolebús y que los altos costos de compra, implementación e interoperabilidad a ser implementados en las líneas convencionales requerirán alta inversión para los operadores privados.
Si bien se reducirá el fraude y la evasión en por lo menos 10%, estas decisiones ponen a la Municipalidad en el deber de asegurar una operación eficiente y al menor costo posible para los usuarios.
Como ejemplos paralelos
Tenemos a Santiago de Chile, Buenos Aires, Bogotá y México, además de Cuenca y Guayaquil, con este mismo escenario desde hace más de 10 años, sin soluciones integrales y aún con problemas de interoperabilidad. El sueño quiteño aún está en espera de la sabiduría municipal y con la esperanza de que no se vuelva una nueva pesadilla.