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Adapte el mantenimiento según el tipo de operación

Desde: Quito

En el transporte de carga, no todos los camiones enfrentan las mismas condiciones ni los mismos niveles de exigencia. Mientras algunos operan diariamente en rutas urbanas con constantes paradas, otros recorren largas distancias en carretera o trabajan de forma intensiva en temporadas específicas de alta demanda.

Por ello, el mantenimiento preventivo debe adaptarse al tipo de operación de cada vehículo, ya que aplicar un mismo esquema para todas las unidades puede generar fallas, paradas inesperadas y mayores costos operativos.

Según especialistas de Teojama Comercial: “Muchas empresas creen que todos los camiones deben recibir exactamente el mismo mantenimiento, pero en realidad cada operación tiene un nivel de desgaste diferente. Ajustar los controles y revisiones al tipo de trabajo del vehículo es clave para evitar paradas inesperadas y mejorar la eficiencia de la flota”, Carlos Tapia, Gerente de Servicios de Teojama Comercial.

Los camiones que trabajan en entornos urbanos suelen enfrentar un desgaste distinto al de los que circulan principalmente en carretera. El tráfico constante, los arranques y frenadas frecuentes, así como los recorridos cortos, generan mayor presión sobre componentes como frenos, embrague y suspensión.

En cambio, los vehículos que operan en carretera recorren mayores distancias de forma continua, lo que implica revisar con mayor frecuencia aspectos como el sistema de refrigeración, el estado de los neumáticos y los niveles de lubricación del motor.

“Las unidades que trabajan en ciudad suelen requerir revisiones más frecuentes en frenos y suspensión, mientras que en carretera es fundamental monitorear temperatura del motor, presión de neumáticos y rendimiento del combustible”, señala el especialista.

Otro factor determinante en el mantenimiento es el tipo de carga que transporta el vehículo.

Los camiones que movilizan cargas pesadas o trabajan cerca de su capacidad máxima generan mayor presión sobre componentes estructurales como ejes, transmisión, sistema de frenos y suspensión. Esto exige revisiones más frecuentes para evitar desgaste prematuro o fallas mecánicas.

En operaciones de carga liviana, aunque el esfuerzo mecánico es menor, el uso intensivo o los recorridos prolongados también pueden generar desgaste progresivo en otros sistemas del vehículo.

“Cuando el camión opera con cargas pesadas de manera constante, es recomendable reforzar los controles en transmisión, frenos y suspensión, porque son los sistemas que absorben mayor esfuerzo durante la operación”, agrega Carlos Tapia, Gerente de Servicios de Teojama Comercial.

No todas las flotas operan con la misma intensidad durante todo el año. Sectores como agricultura, construcción o comercio estacional suelen tener periodos de alta demanda seguidos de etapas de menor actividad.

En estos casos, el mantenimiento debe considerar tanto el uso intensivo como los periodos de inactividad. Antes de iniciar una temporada de trabajo es recomendable revisar sistemas clave como baterías, neumáticos, niveles de fluidos y estado del motor.

Asimismo, cuando un vehículo permanece detenido por largos periodos, es importante realizar revisiones preventivas antes de volver a ponerlo en operación.

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